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8 de mayo de 2014

“Hoy más que nunca la participación ciudadana debe permitir correr el límite de lo posible”

Director foto entrevista

Entre sus múltiples actividades al frente de la DOS, Camilo Ballesteros conversó con participemos.gob.cl, para hablar de sus desafíos al frente de la entidad encargada de promover la participación ciudadana. Una participación que, adelanta, “llegó para quedarse”.

Intensa ha sido la agenda del Director de la DOS, Camilo Ballesteros, que acaba de cumplir exactamente un mes al frente de la entidad. Un mes marcado por el terremoto que afectó al Norte Grande y el voraz incendio en la parte alta de Valparaíso, emergencias que lo mantuvieron muy activo, liderando una pronta respuesta de la DOS, que en tiempo record, y en coordinación con entidades como el INJUV y organizaciones estudiantiles secundarias y universitarias, logró articular un importante dispositivo de voluntariado en auxilio a los cientos de damnificados de la ciudad puerto, con las propias sedes de la entidad que dirige convertidas en centros de acopio de ayuda solidaria.

Una opción decidida por el trabajo en terreno que, por estos días, lo hizo encabezar el despliegue de los equipos de profesionales y técnicos que la DOS trasladó hasta Iquique, con el objeto de facilitar la información referida a la entrega de los apoyos que el Gobierno ha dispuesto para los damnificados por el sismo.

Tanto en Valparaíso como en el Norte Grande, Ballesteros se reunió con autoridades regionales y, especialmente, con organizaciones vecinales y comunitarias, bajo la convicción de que estas “son actores esenciales que es necesario involucrar y hacer participar, sobre todo ante emergencias de esta envergadura”.

En un respiro de sus labores, participemos.gob.cl conversó con el Director de la DOS, para adelantar el sello y la impronta que pretende imprimirle a la entidad, y para compartir la mirada que mantiene respecto al rol de las organizaciones sociales.

Usted fue uno de los rostros más importantes del movimiento estudiantil que emergió con fuerza desde el año 2011, y que logró instalar en la sociedad chilena una demanda esencial, por una educación gratuita, pública y de calidad, y que fue capaz de lograr importantes niveles de adhesión ciudadana. Contemporáneamente otros movimientos sociales fueron emergiendo, algunos de carácter local, como Aysén, Calama, Magallanes, otros de carácter medioambiental, en temas referidos, por ejemplo, al debate en torno a las opciones energéticas a las cuales está optando el país. ¿Qué esperaría usted de esos movimientos sociales en lo referido al posible dialogo que debieran tener con un gobierno como el que se inaugura con la asunción de la presidenta Michelle Bachelet?

Bueno, yo creo que los movimientos sociales tienen que seguir existiendo, que son necesarios y que al mismo tiempo demuestran que la participación ciudadana desde los distintos espacios modifican el límite de lo posible, yo creo que ese es el gran plus que hay desde al año 2011, es decir, con participación ciudadana se han logrado instalar procesos y discusiones públicas que en Chile, hasta hace muy poco, estaban completamente descartadas. Hoy son posibles y una parte sustantiva incluso, se encuentran recogidas en el propio programa de Gobierno de la actual administración. Desde esa perspectiva, creo sin duda que el rol que necesariamente deben cumplir los movimientos sociales, en los próximos años y en lo referido a la concreción de lo que en algún minuto se dio en llamar los sueños de la calle, las aspiraciones de la ciudadanía,  será fundamentales.

En la emergencia reciente del terremoto en el Norte Grande y luego el voraz incendio que afectó a Valparaíso surgió la tradicional respuesta solidaria de la ciudadanía, pero especialmente emergió, con mucha potencia, un voluntariado espontaneo y también orgánico del mundo juvenil, que fue ampliamente destacado por todos los actores.

¿Considera esta forma de voluntariado como una nueva forma de expresión de ciudadanía, como una forma quizás emergente y “no tradicional” de organización social?

Bueno, esto también lo vivimos en el año 2010 ,periodo en el que en mi condición de dirigente estudiantil, también salimos a reconstruir Chile, en un momento que fue tremendamente complejo , yo creo que los jóvenes respondieron y esa energía y actitud comprometida hoy día lo vemos nuevamente expresada, y creo que justamente  ello nos demuestra que los jóvenes están interesados en participar, que los jóvenes dicen «Chile nos preocupa y queremos ser parte de lo que ocurre» , terminando con esa imagen que quizás impuso el «chino Ríos», esa imagen del joven como un eterno «no estoy ni ahí». Esto lo superamos y hoy día vemos cómo la ciudadanía, en una gran diversidad de organizaciones o iniciativas asociativas formales o informales, se complementan para ir desarrollando cosas. Evidentemente, el voluntariado, así como muchas otras iniciativas de muy variada naturaleza, están expresando la emergencia de nuevas formas de compromiso activo con lo público, nuevas formas de organización social.

Volviendo al tema de la emergencia, que sabemos ocupó buena parte de su agenda durante su primer mes al frente de la DOS: ¿Cómo cree usted que debiera involucrarse a la ciudadanía, especialmente a sus organizaciones sociales en una respuesta integral ante estas situaciones?

Hay momentos en que el Estado necesita a la ciudadanía, y aun más a la ciudadanía organizada, esa que participa en entidades vecinales y comunitarias, en tanto que estas tienen el conocimiento y el contacto directo con las comunidades, con la gente. Es justamente a partir de esa convicción, por ejemplo, que nosotros ya tenemos un trabajo con la ONEMI, en orden a  generar un protocolo para asignar algún  rol a las distintas organizaciones sociales en momentos o situaciones de excepción, y trabajar en un proyecto de ley donde podamos hacer que las organizaciones y los ciudadanos dejen de ser afectados y pasen a ser parte de un círculo de protección civil.

Desde esa perspectiva ¿cuál debiera ser en un formato ideal, la esfera de encuentro, de dialogo, entre el gobierno y estos movimientos u organizaciones sociales que aparecen tan empoderados en el último tiempo?

Yo creo que tienen que ser muchos espacios, me toco decirlo alguna vez, yo creo que el rol de la DOS tiene que ser que los anhelos de la ciudadanía entren a La Moneda, que hoy día esta entidad se transforme efectivamente en un canal entre el gobierno y la ciudadanía organizada, o sea, cómo hacer para que el programa de gobierno la ciudadanía lo tome y lo haga suyo y también se haga partícipe activa de esta construcción.

 Desde esa perspectiva usted está adelantando el rol de la DOS, de esta suerte de entidad de nuevo tipo en este nuevo periodo. ¿Cuáles son los énfasis que van a caracterizar la gestión suya como director de la institución?

Sin duda, soy un convencido de que tenemos que avanzar en una DOS mucho más potente de lo que es hoy día, una entidad que entregue una mayor cantidad de servicios a la ciudadanía, que tenga una relación mucho más directa con las organizaciones sociales y que fortalezca y aumente la participación ciudadana en todas las regiones del país. Creo que hoy tenemos mucho trabajo por hacer, creo que tenemos que ser capaces de ir trabajando e instalando nuevamente la participación ciudadana como uno de los pilares fundamentales de este gobierno.

Un énfasis central del propio programa de gobierno, y en particular de sello de una presidenta como lo es la presidenta Bachelet, que le da un tremendo valor a la participación ciudadana, y en ese sentido nosotros tenemos que salir a fortalecer las organizaciones sociales, generar más canales de participación y hacer el seguimiento a las distintas leyes de participación ciudadana. Estoy convencido que con mayores niveles de incidencia ciudadana vamos a tener un gobierno mucho más eficiente, un gobierno con políticas públicas más legitimadas socialmente.

Nosotros tenemos que iniciar un proceso de análisis de la ley 20.500  que es de participación y también sobre la referida a las juntas de vecinos, tenemos que sentarnos a analizar que si la ley que existe, representa o no a las necesidades del Chile de hoy. No pongo en duda que quizás respondieron la vez pasada, pero hoy tenemos un país distinto y tenemos que hacer esa evaluación.

Además, debemos iniciar un proceso donde podamos redefinir o proyectar una DOS a largo plazo, donde podamos hacer un análisis de políticas públicas comparadas, donde tengamos a los distintos actores  planteando cual es la  labor que debería tener  la DOS. Eso, sin descuidar la importancia de darle el adecuado seguimiento a lo que hoy día debería  estar ocurriendo en cada espacio del Estado,  desde los COSOC (consejo de sociedad civil) en los municipios hasta las distintas estructuras de participación en los ministerios, hoy tenemos mucho que hacer y tiene que ver con que hoy la participación  llego para quedarse.

Volviendo al tema de las dos catástrofes que afectaron al país en abril, usted ha señalado en diversas entrevistas en la prensa que no es posible pensar una reconstrucción sin una cuota de participación. Al respecto ¿Cómo debiera articularse esa necesaria ecuación entre una reconstrucción eficiente con esa también necesaria participación que usted define como esencial?

Creo que mas allá de lo lamentable que fueron ambos acontecimientos, claramente se nos genera una oportunidad, que es la de generar planificaciones urbanas  que se hagan con participación ciudadana, que las personas que habitan en cada uno de los espacios definan  cuales son las características de esos espacios, creo que un ejercicio muy democrático, un ejercicio que responde a las necesidades de este nuevo Chile que tenemos, y que es un ejercicio donde la DOS tiene que ser un  canal fundamental para establecer un puente Entre la ciudadanía y los distintos ministerio u organizaciones estatales, para poder dar una respuesta,  lo más efectiva posible y generar una política pública que responda lo que gente está demandando entre la ciudadanía y los distintos ministerios u organizaciones estatales, para poder dar una respuesta,  lo más efectiva posible y generar una política pública que responda lo que gente está demandando.

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