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13 de junio de 2016

Hogar de Cristo integra a los “sin voz” a debate por una nueva Constitución en Tarapacá

Hogar de Cristo en Tarapacá realizó el primer Encuentro Local Autoconvocado en el marco del Proceso Constituyente.

Con la participación de usuarios de dispositivos sociales, funcionarios y voluntarios, el Hogar de Cristo en Tarapacá realizó el primer Encuentro Local Autoconvocado en el marco del Proceso Constituyente, en el que asistieron 30 personas para dar su opinión y participar en el proceso para debatir una nueva Constitución para el país.

La actividad se efectuó en la sede del club deportivo Libertad y fue presenciado por autoridades, entre ellos el Seremi de Gobierno, Luigi Ciocca; y la Seremi de Desarrollo Social, Mariela Basualto; junto al director regional del Hogar de Cristo de Tarapacá y Arica y Parinacota, Pablo González; y el facilitador del proceso y abogado Osvaldo Flores.

Para el vocero regional de Gobierno, Luigi Ciocca, “hay que rescatar que dentro del Proceso Constituyente es significativo y valorable hablar de una mayor inclusión y una sociedad más justa, más cuando están participando quienes por su condición de  vulnerabilidad requieren de una sociedad más equitativa.  La opinión de ellos es la que necesitamos para tener un país donde todos tengan las mismas oportunidades”.

Asimismo, la seremi de Desarrollo Social de Tarapacá, Mariela Basualto, destacó la iniciativa impulsada por el Hogar de Cristo a nivel nacional y regional, precisando que “son personas que se sumaron a este encuentro autoconvocado y representan a los estamentos más vulnerables, pues  entre ellos hay gente en situación de calle  que se encuentran en el albergue permanente».

 

El Hogar de Cristo prepara la realización de siete encuentros autoconvocados a nivel regional, espacio de participación que -a juicio de Pablo González, director de la institución fundad por el Padre Hurtado-, “es una instancia para darle voz a los que no tienen voz, ya que consideramos importante integrar el conocimiento en base a la experiencia que ellos tienen, para que sea considerado en la nueva Carta Magna. Esta es una oportunidad “dorada”, porque más allá de la integración social y el derecho a opinar, es de una riqueza única que nuestros acogidos estén siendo escuchados y su opinión sea considerada”.