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23 de septiembre de 2015

División de Organizaciones Sociales adhiere a lucha contra explotación sexual y tráfico de mujeres y niños

Área de Diversidad e Inclusión Social de la DOS señaló que se trata “de una vulneración de los derechos humanos que atenta contra la vida, la integridad, la libertad y la dignidad de las personas y tiene un claro componente de género, al ser sus víctimas mayoritariamente mujeres”.

Este 23 de septiembre se conmemora el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres y Niños, importante efeméride instaurada por la Conferencia Mundial de la Coalición Contra el Tráfico de Personas en coordinación con la Conferencia de Mujeres que tuvo lugar en Dhaka, Bangladesh, en enero de 1999. La fecha se instauró para celebrar la primera norma legal en el mundo contra la prostitución infantil: la ley 9.143, promulgada el 23 de septiembre de 1913, en Argentina.

El Día Internacional en contra de la Explotación y Tráfico de Mujeres y Niños tiene como fin concientizar a los gobiernos y a la sociedad civil sobre las causas y consecuencias de este crimen endémico que afecta a todas las regiones del mundo y, consecuentemente,  llevar a cabo acciones que permitan frenarlo.

La explotación y el tráfico de personas constituyen un fenómeno que está ligado desde sus orígenes a las guerras, la esclavitud y el tratamiento de las mujeres como objeto sexual. Su principal objetivo han sido los pobres, las personas más desprotegidas como las mujeres y los niños, los refugiados y los solicitantes de asilo. Los factores que los empujan a recurrir a estas actividades se explican a partir de elementos como la falta de una distribución equitativa de recursos, bienes y servicios, la pobreza, el hambre, el desempleo, el analfabetismo, la discriminación contra la mujer, la violencia basada en el género,  las políticas de migración restrictivas, las crisis humanitarias y los desplazamientos por conflictos políticos y armados. Frecuentemente, los traficantes captan a sus víctimas a través de falsas agencias matrimoniales o de empleo, que les prometen mejores condiciones de vida pero que acaban por venderlas para hacer trabajos forzados.

Las víctimas de estos delitos deben enfrentarse a condiciones degradantes ante la negación de sus derechos como la libertad y la salud sexual y reproductiva principalmente, a condiciones modernas de esclavitud, violencia, abuso sexual, embarazos no deseados, abortos inseguros, inducción a las drogodependencias y otros tratos crueles e inhumanos.

Por ello, el Área de Diversidad e Inclusión Social de la DOS se sumó a la visibilización de esta fecha. “El propósito de conmemorar este día es concientizar a la ciudadanía y a los Estados sobre la importancia de rechazar y combatir este delito  que  afecta a muchos países. La trata de personas es una vulneración a los derechos humanos que daña y perjudica  principalmente a mujeres, niñas y niños, por esta razón es importante generar acciones que permitan acabar con este hecho repudiable.”

Una cruda realidad

Según datos de Naciones Unidas, entre 4 y 5 millones de personas son vendidas anualmente víctimas de trata, el 80 % para su explotación sexual, mientras que 700.000 mujeres y niñas son introducidas en el comercio sexual, una problemática social que afecta a todas las regiones del planeta, que constituye el tercer negocio ilegal más lucrativo del mundo, luego de la venta de armas y de drogas.

Para González “es una vulneración de los derechos humanos que atenta contra la vida, la integridad, la libertad y la dignidad de las personas y tiene un claro componente de género, al ser sus víctimas mayoritariamente mujeres”.

El Convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo, define a la explotación sexual como una de las peores formas de trabajo infantil. Permanentemente en el mundo entero hay 2,4 millones de personas que son víctimas de la trata de personas y de engaños, quienes se ven obligadas a realizar trabajos forzados. (OIT, 2005). La explotación sexual representa aproximadamente el 80% de los casos registrados.

Las cifras de Chile

Chile es un país de origen, tránsito y destino de personas que son objeto de trata con fines de explotación sexual y trabajo forzado. Tanto mujeres y niños chilenos como mujeres y niñas de otros países latinoamericanos, entre ellos Argentina, Bolivia, Perú, Paraguay, la República Dominicana y Colombia, son víctimas de la trata con fines de explotación sexual en el país. Se han encontrado hombres, mujeres y niños, en su mayoría de Bolivia, Perú, Paraguay, Colombia y Ecuador, que realizaban trabajos forzados en Chile en los sectores de la minería, la agricultura y la hotelería, así como en el servicio doméstico. Las autoridades informan que los inmigrantes chinos posiblemente también sean vulnerables a la trata con fines de explotación sexual y al trabajo forzado. Progresivamente, además, las autoridades han encontrado  reiterados casos de niños involucrados en actividades ilícitas, entre ellas, el transporte de drogas, frecuentemente coaccionados o forzados.

Según datos aportados por instituciones policiales en Chile (Carabineros y Policía de  Investigaciones) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM Chile) durante el periodo 2007-2011, existieron 113 denuncias relacionadas con la trata de personas. Cada una de estas denuncias se asocia a un promedio de dos  víctimas, de las cuales un 38% fueron menores de edad y un 62% mayor de edad, con una composición de 48% de mujeres y un 52% de hombres.

Los resultados que se analizan tienen diferentes configuraciones dependiendo del sexo de las víctimas, mientras que las victimas mujeres detectadas fueron principalmente objeto de explotación sexual y provenían en su mayoría de países de América Central y del Sur.

COMUNICACIONES DOS